#BASTADEFEMICIDIOS


En 2016, el caso de Lucía Pérez, una chica de 16 años violada y asesinada por un grupo de hombres en Mar del Plata, logró que la intensa lucha femenina que venía dándose desde hacía años se encarnara con renovada fuerza en la voz y en los cuerpos de millones de argentinas más.

El grito de las mujeres se trasladó también al resto de la sociedad, que viene pidiendo enfáticamente basta de femicidios.

En los últimos años la batalla contra la violencia machista en todas sus formas ha crecido exponencialmente, logrando que el tema se instale en las agendas mediática y política y en los debates en distintos ámbitos de la sociedad.
Sin embargo, el número de femicidios en la Argentina no deja de crecer.

Hasta noviembre de 2018 las cifras relevadas mostraban 225 asesinatos en lo que iba de ese año, o sea uno cada 32 horas, la mayoría cometidos por las parejas y ex parejas de esas mujeres.

Del total de víctimas, solo 16 de ellas habían denunciado el drama que vivían.

Y en lo poco que va de 2019 nos seguimos estremeciendo con más casos que no dejan de resonar un solo día en los medios y en la sociedad, sin contar seguramente más hechos que no conocemos porque no se informan.
Este fenómeno tan contradictorio demuestra una creciente violencia hacia la mujer, yendo a contramano de la lucha femenina cada vez más intensa y visible en la calle y los medios.

Esto nos pone en alerta extremo, por lo que desde la Secretaría de Igualdad de Trato, Oportunidades y Género de APPAMIA reiteramos nuestra profunda preocupación y renovamos nuestro compromiso con la lucha contra la violencia de género en el ámbito laboral de nuestra profesión así como en cualquier otro.

En ese marco, ratificamos nuestro inclaudicable compromiso de ayudar a las compañeras que estén viviendo estas abominables situaciones.

Recordamos también la importancia que tiene la denuncia para evidenciar y sentar un precedente (línea 144, Comisarías de la Mujer, Oficinas de Violencia de Género), así como también los apoyos de amigas, amigos y familiares de todas aquellas mujeres que estén pasando por esta dramática instancia.

Insistimos y pedimos: no dejen de denunciar todo tipo de violencia ni de confiarlo a quienes las rodean.
¡No están solas!