Historia

La APPAMIA (Asociación de Profesionales de Programa de Atención Médica Integral y Afines) nació hace 45 años, en 1972, ante la necesidad de unir a los Profesionales de la Salud vinculados al Instituto Nacional de Servicios Sociales Para Jubilados y Pensionados (INSSJP)-PAMI.

Duros tiempos que incluyeron también duras luchas redundaron, en 1995, en la regularización de todos los profesionales, que así pudieron acceder a los beneficios de una relación de dependencia. No obstante, la tarea continuó siendo ardua, pues en los ciclos siguientes continuaron los altibajos del país y los intentos por la precarización laboral en todos los ámbitos, de los cuales el de la Salud no fue la excepción.

En ese marco, el PAMI siguió siendo uno de los objetivos centrales de los diversos gobiernos, y los trabajadores de todas sus áreas, sin distinción de actividad ni jerarquías, sufrieron más de una vez las consecuencias de las disputas de poder y las políticas erráticas. De todas maneras, APPAMIA estuvo de pie, sosteniendo sus banderas, enfrentando los embates, manteniendo derechos y recuperando aquellos que fueron conculcados.
Sin dudas que esa lucha fue en muchos tramos desigual, ya que hubo que pulsear con poderes políticos, corporaciones y asociaciones que en más de un caso poco y nada tuvieron y tienen que ver con los Profesionales de la Salud.

Uno de los hechos bisagra se produjo en 2005, cuando llega el  sistema denominado Unidad de Gestión Local y se produce un intento de regularización de la actividad profesional. Aunque no es cabalmente lo que requería APPAMIA, permitió comenzar a discutir directamente con el PAMI los salarios devenidos en honorarios de los Profesionales Médicos. Igual nuestro gremio nunca estuvo de acuerdo con esa medida ni con las subsiguientes que precarizan y vulneran los derechos de los Profesionales y los atomizan y dividen. Esta es nuestra lucha actual y en todas las paritarias planteamos continuamente esta exigencia, que no es negociable.

Empero, lo absolutamente palmario es que nuestra Asociación, como entidad gremial de los médicos del PAMI, no busca la destrucción de un sistema para la creación de otro que satisfaga las necesidades de los gobiernos.

Queremos modificar lo que está mal y acentuar y apoyar lo que está bien, pero con un único principio rector: los derechos del Trabajador Profesional de la Salud no se negocian y son irrenunciables, así como se expresa en nuestro Convenio Colectivo de Trabajo, donde se deja en claro que no existirán más entes gerenciadores en las prestaciones de salud de la Obra Social más grande de Latinoamérica, como es el PAMI.

Necesitamos la unidad de todos los Profesionales de la Salud en todas las ramas del sistema para que recuperemos definitivamente absolutamente todos los derechos.

Una Síntesis de nuestros logros

Desde APPAMIA logramos que el PAMI regularizara la relación laboral de todos los profesionales médicos de cabecera con reconocimiento de la antigüedad real computable desde el ingreso. Asimismo, que la obra social de los jubilados y pensionados pagara indemnizaciones por despido sin causa, computando la antigüedad real desde el ingreso, y que reincorporara a más de 130 médicos despedidos sin causa.

Otra conquista fue que el PAMI desistiera de las auditorías con escribanos, abogados y empleados que sufrieron los médicos de cabecera durante varias administraciones, así como de su intención de desprenderse de todos los médicos de cabecera para pasarlos a las UPI (Unidades de Prestaciones Integrales) finalmente desactivadas por nuestra acción gremial.

También conseguimos que el PAMI mantuviera la fuente de trabajo cuando se crearon las Unidades de Gestión y Participación (UGP) (constituidas por clínicas, centros de atención médica, laboratorios de análisis clínicos y radiológicos y médicos de cabecera) de aquellos médicos de cabecera que fueron engañados con el mal llamado retiro voluntario que tenía por objetivo la precarización laboral.
Y que el Instituto tuviera a la APPAMIA como sindicato representante "exclusivo y excluyente" de los profesionales de la salud, participando en el primer convenio colectivo de trabajo de la entidad (697/05 E) y el primero de un sindicato de médicos con una obra social de la envergadura del PAMI.

Otro resultado de nuestra acción fue que el PAMI acordara con APPAMIA aumentos retributivos de los médicos en muchísimas ocasiones, gracias al apoyo y participación de los propios representados y que no sancionara o se retractara de las sanciones aplicadas a médicos por incumplimientos inexistentes.

También que pagara -juicio mediante- el salario completo equivalente a 35 horas semanales de aquellos médicos con una carga horaria de 24 horas y se retractara de la resolución que reducía a 93 horas mensuales la carga horaria para no tener que pagar el salario completo.

La reincorporación de colegas injustamente despedidos, que el PAMI entendiera que debía reequipar con nuevas ambulancias los servicios de emergencias, la conjuración de apetencias privatizadoras del servicio de emergencias del PAMI (DAMNPYP) intentadas durante la gestión de Raúl Pistorio y el debate de un marco de negociación propio de los médicos de la DAMNPYP en la gestión de Carlos Regazzoni se inscriben en el listado de conquistas.

Como broche de cierre -transitorio, por cierto- debemos destacar sobremanera que APPAMIA brinda a sus afiliados capacitación científica, sindical, turismo, asesoría letrada, seguro por nacimiento, seguro por fallecimiento y otras prestaciones.

Y, finalmente, un dato fundamental en esta etapa de la realidad económica y social del país: obtuvimos aumentos por encima de la pauta oficial mediante reconocimiento de adicionales que incrementaban los ingresos de los trabajadores de la salud.